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lunes, 19 de julio de 2010

Hamburguesas de garbanzos

Ingredientes (para 4 personas):
150 g de garbanzos secos.
3 dientes de ajo.
Un par de ramitas de perejil.
Pimienta.
Aceite de oliva.
Sal.
Preparación:
Ponemos los garbanzos en remojo durante 24 horas, cambiándole el agua 2 veces para que no se pongan malos. Pasado el tiempo, escurrimos los garbanzos y pasamos a triturarlos con una pizca de aceite, el perejil, una cucharada de pimienta negra molida y la sal, asegurándonos de no quemar la batidora, pues es fácil que suceda al ser los garbanzos tan duros.
Cuando tenemos una masa compacta de lo que sería un paté de garbanzos crudos, excelente para comer tal cual, pasamos a preparar unas hamburguesas con las manos. Si por lo que sea vemos que la masa está muy suelta y no se agarra bien, le podemos añadir patata cocida que le ayuda a espesar y le da una textura muy agradable. También podemos añadir harina de maíz o puré de patata en polvo si tenemos por la despensa.

Una vez tenemos las hamburguesas hechas solo nos queda pasarlas por la plancha con una pizca de aceite. Hay a quien le gusta más fritas que a la plancha, eso ya al gusto.
Una vez listas, solo queda servir. Como plato combinado o en pan americano, para bocadillo o tapa... eso ya lo dejo a vuestra elección.
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*Estas hamburguesas se pueden hacer también con alubias y lentejas. Las legumbres se prestan mucho a la creación de masas para hamburguesas y croquetas.
*La masa de garbanzos triturada es un paté crudo muy rico que puede ser servido como relleno en hojas verdes.
*A pesar del tiempo que se emplea en conseguir rehidratar los garbanzos, el tiempo de preparación es escaso y además permite preparar grandes cantidades que pueden ser congeladas y conservadas durante algún tiempo.

domingo, 19 de abril de 2009

Sobrasada vegana de zanahoria.

Ingredientes:

3 kilos de zanahorias.
Pimentón de la vera dulce.
Sal.
Aceite de oliva.
Nuez moscada.
Pimienta negra.
Licuadora.

Preparación:

Licuamos las zanahorias y nos bebemos el zumo.
La pulpa, que generalmente deshecharíamos, la colocamos en un bol, y vamos añadiendo pimentón de la vera, las medidas son un poco a ojo, añadimos hasta que veamos que la mezcla va adquiriendo tono rojizo, también añadimos un poco de pimienta negra al gusto y nuez moscada, una cucharadita. Lo mezclamos todo con sal, y lo distribuimos en envases de vidrio con tapa, donde le añadiremos aceite hasta que cubra la masa, que enseguida se lo chupará. Volvemos a añadir más, hasta que se quede una fina película por encima de la sobrasada.
Ahora lo ponemos unos 10 minutos al horno a fuego medio, para que gane en sabor de pimentón.
Lo sacamos, lo dejamos enfriar y lo colocamos en la nevera. Debe reposar un mínimo de 12 horas.
Listo para preparar montaditos, sandwiches, empanadillas...
Frutos secos.
Podemos añadir frutos secos como almendra picada, o cacahuetes... le dará un toque de "crocanti" que es muy agradecido.

Me sabe dulce.
La sobrasada de zanahoria siempre tiene un regusto final dulce y fresco, por que la zanahoria es así. La única solución es darle un poco más de sal la siguiente vez y un poco más de pimienta, para que lo solape un poco, pero el regusto final siempre es ese.
También darle unos minutos en el grill, si es para montaditos o entrantes.

Paté.
Es un paté más, que puede acompañar nuestras deliciosas cenas y sorprender a las visitas. Distinto e inesperado, nadie concibe la sobrasada vegetal. Es fácil de preparar, y una vez pasadas las 12 horas, rápido para cualquier momento, muy versátil, como casi todos los patés.

¿Qué hago con el zumo?
Pues principalmente beberlo. El zumo de zanahoria siempre se ha dicho que es bueno para la vista y para la piel. En combinación con naranja y un poco de limón, es una delicia; y si le añades zumo de remolacha, pues es bueno para la anemia.
Los zumos siempre son otros de los olvidados en los recetarios de gastronomía vegana, y son una delicia.

martes, 3 de marzo de 2009

Cardos en crema de nueces.

Ingredientes:

200gr de cardo.
50gr de nueces.
1 cebolla mediana.
2 dientes de ajo.
1/2 litro de batido de soja.
Unas cucharadas de harina de trigo.
Sal.
Pimienta.
Aceite.

Preparación:

El cardo lo limpiamos quitando los hilos, estirando desde los extremos y raspando la parte de atrás hasta quitar la fina capa que amarga. Una vez los hayamos cortado en porciones de unos 8 centímetros y en "carne viva" los ponemos a cocer en una olla durante unos 20 minutos.
Por otro lado, preparamos la salsa de nueces, que vendrá a ser una especie de bechamel, puesto que vamos a seguir este modo de preparación.
Ahora picamos la cebolla y el ajo muy fino y los salteamos en una olla de metal junto con las nueces hasta que se doren. Una vez dorado, bajamos el fuego al mínimo y añadimos un par de cucharadas de harina, movemos constantemente la mezcla con una barilla mientras vertemos poco a poco el resto del batido de soja.
Retiramos del fuego la olla, añadimos una cucharadita de pimienta y sal, y batimos la mezcla hasta que las nueces desaparezcan entre la crema. Volvemos a colocarlo en el fuego y seguimos moviendo la crema unos minutos más a fuego lento.
Si la crema queda muy ligera, añadimos una cucharadita más de harina, y seguimos la misma rutina de mover sin parar.
Escurrimos los cardos, los colocamos en una fuente para horno y vertemos sobre ellos la crema de nueces, colocamos la fuente en el horno con el grill encendido, y dejamos que se gratine la crema durante unos minutos, controlando que no se llegue a quemar.

La crema me queda muy líquida
Hay que tener en cuenta que la harina tarda un poco en espesar la crema, así que cuando le añadimos harina, hay que hacerlo poco a poco, si no, subirá y quedará una pasta demasiado pesada y desagradable.

Delicioso.
Si bien es más por la crema que por los cardos, que no son demasiado sabrosos en general, este plato ha sido uno de los que más me han gustado últimamente, especialmente agradable y muy acertado en la elección de las nueces para la crema.
Os recomiendo probarlo, y si os gusta el picante, un punto más allá del habitual de la pimienta le da un gusto impresionante.

Vómito.
Las fotos eran tan difíciles de sacar una vez vertida la crema sobre los cardos, que he estado a apunto de llamar al plato vómito, porque es lo que parecen todas ellas, incluído ésta, jejjeje.
A ver si empiezo a preveer el plato de muestra para las fotos, que con el tiempo que llevo con esto ya me podría haber acostumbrado.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Arroz con rebollones


Ingredientes (4 personas):

400g de arroz.
1/2 k de rebollones.
2 cebollas grandes.
Pimienta.
Sal.
Aceite.
Un par de pimientas cayenas.

Preparación:

Lavamos y limpiamos los rebollones para retirar la tierra que puedan llevar y los gusanos que puedan albergar, pasando a trocearlos en piezas pequeñas que puedan ser llevadas a la boca, aunque no demasiado pequeñas, para que se aprecie la variedad del hongo que utilizamos. Por otro lado picamos la cebolla, bastante fina y en una paella al gusto, que sepamos que no se pega, ponemos a sofreir los rebollones junto con la cebolla y las dos pimientas cayenas, demenuzadas, a fuego medio, con un chorrito de aceite de oliva, hasta que la cebolla llegue a dorarse. Una vez la cebolla esté doradita, añadimos un poco de pimienta y la sal, al gusto. Ahora tenemos que aplicar la técnica del arroz de paella valenciano:
Si la paella es una paella típica valenciana, es decir, una de esas que tienen dos asas, unidas a la paella por unos clavos, solo tenemos que añadir agua por encima de los clavos, esperar a que reduzca hasta su nivel y verter un caballón de arroz, que sobresalga del agua, de clavo a clavo con un grosor de 3 dedos; remover y dejar que se acabe de hacer, 10 minutos afuego fuerte y 10 minutos a fuego lento.
Si la paella no es valenciana... pues hay unas técnicas que consisten en: echar el arroz, medido, y saltearlo hasta que empiece a oler a palomitas, o algo así. Entonces añadimos el doble de agua que de arroz, y dejamos que se cueza a fuego medio; o lo tapamos herméticamente una vez empiece a hervir, apagando el fuego y dejando que se haga con el propio calor.

Una vez listo, dejamos reposar y servimos en 5 minutos.

Los arroces y lxs valencianxs.
El arroz es un recurso clásico de lxs cocinerxs valencianxs y tiene sus manías, la principal es que una vez echado el arroz, no hay ninguna razón por la cual se pueda mover, recuerda ésto o te quedaras sin manos!!!

Rebollones, fotos de su recogida.

Diferentes arroces en el blog.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Paté de champiñón y nueces.


Ingredientes:

1/2 k de champiñón.
50g de nueces peladas.
Pimienta negra.
Batido de soja.
Aceite de oliva.
Sal.

Preparación:

Lavamos y limpiamos los champiñones, los troceamos y los ponemos a saltear en una sartén con un chorrito de aceite oliva. Mientras machacamos un poco las nueces en un mortero y las añadimos al champiñón antes de que se dore. Añadimos un poco de pimienta negra molida y dejamos que el champiñón de dore. Entonces retiramos del fuego la sartén y colocamos la mezcla en un vaso para batidora, junto con un chorro de batido de soja para darle un punto de cremosidad, pero si pasarnos, porque si no parecerá una crema más que un paté untable.
Batimos la mezcla hasta que quede una pasta uniforme. Dejamos que enfríe fuera de la nevera, y enseguida estará lista para comer.

Tengo unos champiñones que están un poco feos ¿Puedo usarlos?
Claro, de hecho los patés podemos utilizarlos para gastar ingredientes que están un poco feos, o que después quitarle las partes feas se quedan poco presentables para nuestros platos de presentación, jajaja.
Pela los champiñones, levantando la piel de sus cabezas y utilizalos de manera normal, de hecho hay gente que los pela para utilizarlos a pesar de que no estén feos.

El paté de champiñón se me queda muy oscuro.
No te preocupes, es normal, el champiñón al oxidarse se pone oscuro. Utiliza limón para que esto no suceda, aunque no pasa nada, es algo natural.

Otro día más y mejor, que por hoy ya está bien, no sé me ocurren más chistes malos que poner.
Gracias a todas la personas que leéis este blog, a las que lo enlazáis y las que comentáis las entradas. Pasito a pasito vamos haciendo que esto no parezca la locura unxs pocxs, sino la locura de unxs muchxs. Cada día hay más páginas, blogs y recetarios veganos. Espacios y posibilidades para la gente que aboga por la liberación de los seres y el fin de la explotación, la industria y el capitalismo.
Ánimos para todxs lxs que aportan pequeños granos de arena para detener la masacre y el holocausto animal.

(Betercore/Soberesponse)


jueves, 25 de septiembre de 2008

Albóndigas de ripio en salsa.

Ingredientes:

Unos restos de comida del día anterior, en este caso sopa de fideos.
Pan rallado.
Pimienta.
Canela.
Anís en polvo.
Sal.

Para la salsa:
1 k de tomates maduros.
4 cebollas medianas.
2 dientes de ajo.
Sal.

Preparación:

Para las albóndigas cogemos los restos de la comida del día anterior (porque como nos pasamos haciendo, y la sopa no se puede aprovechar para otra cosa). La podemos triturar o machacar con las manos, yo esta vez he optado por machacarlo y que se vean los fideos si las partes por la mitad una vez hechas, que queda bonito y sorprende.
Bueno, una vez machacadas, le añadimos pan rallado y las especias. Según lo caldoso que sea el ripio tendremos que añadir más o menos pan para conseguir una masa manejable y que no se nos quede pegada en los dedos.
Vamos haciendo bolas de un tamaño mediano, para sofreirlas. Preparamos toda la masa en albóndigas, y calentamos aceite en una sartén y las vamos pasando por el fuego hasta que se doren bien por todos lados. Las vamos retirando y colocando en un papel absorvente para que pierdan el aceite sobrante, y ahi las reservamos para acompañar la salsa.

La salsa es sencilla, cogemos las cebollas y las cortamos en juliana, a medias lunas finitas, y picamos el ajo. Salteamos la cebolla en un poco de aceite, y cuando esté dorada, añadimos el ajo y después de darle un par de vueltas, vertemos los tomates rallados, ponemos el fuego a potencia media, echamos sal y una punta de azúcar, y dejamos que se fría.

Cuandola salsa esté lista echamos las albóndigas y las mezclamos, lo tapamos con una tapa y dejamos que el calor de la salsa ablande un poco las albóndigas y se mezclen los sabores.

Ripios.
Los arroces y pastas suelen ser las sobras más habituales en nuestra cocina, porque no cuesta nada hacer un poco de más por si acaso, por si acaso ¿qué? jajaja. Es la típica excusa de estar pensando en repetir y no aceptarlo, jajaja, siempre haciendo un poco de más, que "gulas".
Antes de que se echen a perder en la nevera es una buena idea convertirlos en algo útil: medallones, croquetas, albóndigas, hamburguesas... Solo requiere un poco de tiempo, y además así se pueden congelar.

Albóndigas en salsa.
Un buen plato para cenar, con tres albóndigas, un poco de salsa y unas patatas, y ala ya vamos bien, que estas albóndigas llenan de verdad.

No se me ocurre ninguna tonteria más que poner así que "hasta aquí puedo leer".


(Selfish/Severed Heads of State)

Spaghetti con salsa de espinacas y champiñón

Ingredientes (4 personas):

400g de spaghetti.
200g de espinacas frescas.
300g de champiñón.
Aceite.
Sal.
Pimienta.
Pimentón dulce.

Preparación:

Ponemos una olla alta a calentar agua para la pasta, y mientras vamos lavando las espinacas y cortandolos pies de los champiñones y lavándolos para retirar las piedras y la arenilla que puedan tener. Cortamos las espincas en juliana y el champiñón lo laminamos fino.
Cuando el agua llega a su punto de ebullición, añadimos un puuñado de sal, que aumenta su temperatura de coción, y chorrito de aceite para que la pasta no se pegue, y colocamos la pasta en el agua para cocerla, los tiempos pueden variar, según sea tallarines o spaghetti, entre 7-12 minutos, pero el tiempo viene referenciado en el paquete.
En una sartén vertemos un chorro de aceite y salteamos la verdura, removiéndola junto con la pimienta y un puntito de sal. Salteamos hasta que las espincas sean blanditas y el champiñón este doradito.
Una vez cocida la pasta, la escurrimos y la colocamos en una sartén con un poco de aceite caliente, a fuego fuerte para freirla un poco con el pimentón para darle un toque de color y un sabor especial. Salteamos hasta que empiece a dorarse, entonces echamos una cucharadita de pimentón o dos, y removemos hasta que la pasta se quede rojiza. Nos tenemos que acordar de apagar el fuego antes de que el pimentón se nos queme.
Separamos la pasta entre los 4 platos y vertemos la salsa de espinacas sobre ella.
Listo para cenar.

Saltear la pasta.
El procedimiento habitual que sigo es ponerla al horno, porque me encantan los trocitos de pasta que se tuestan y se ponen negros, pero en este caso opté por probar a saltearla, que se hace mucho en la cocina china, en esos woks tan maravillosos. El resultado fue interesante.

Los champiñones se me ponen oscuros y feos.
No te preocupes, a mi también me pasa, jajaja, no hay problema en el sabor, solo en la presentación, un buen truco es dejar este ingrediente siempre para el final a la hora de usarlo, tanto para cortarlo como para cocinarlo, pero el truco que más mola es sumergirlos en un poco de agua con limón una vez troceados o laminados, les deja blancos, y no se oxidan.
Si están un poco feos porque llevan tiempo en la nevera, prueba a pelar los capuchones con las manos, que se da muy bien, y siempre puedes recuperarlos, desecha los troncos si están en al estado. Con el resto puedes hacer un buen paté.

Siempre haciendo pasta, eh!!
La pasta es uno de mis platos favoritos, siempre que no tengo muy claro que hacer, y lejos de frivolidades y presentaciones maravillosas, tiro de plato de pasta, su versatilidad y sencillez me ha acompañado todos años en la cocina, y supongo que algo nos queda por compartir.

(R.A.M.B.O)